Somos Silvia y Eva Alcalá, dos hermanas que nacimos entre cámaras, álbumes y olor a papel fotográfico. Desde 1992 compartimos esta empresa familiar que hoy es mucho más que un estudio en Gavà: es un refugio para las emociones, una garantía de profesionalidad, y un lugar donde las imágenes tienen alma.
Silvia es el ojo artístico: diseña, compone, dirige cada sesión con sensibilidad, intuición y un cuidado exquisito por los detalles.
Eva es el alma comercial: escucha, acompaña, organiza y convierte cada necesidad en una solución personalizada.
Juntas llevamos más de tres décadas haciendo lo que amamos. Y eso se nota.